Es aquél que aporta sólo dulzor a las recetas, no proporciona volúmen. Son edulcorantes autorizados por la FDA y la Unión Europea. Tienen un elevado poder edulcorante, entre 200 y 2000 veces el dulzor del azúcar. Se utilizan en cantidades muy bajas, nutricionalmente inapreciables. Como su aporte calórico se considera nulo, no proporciona energía, es decir, son acalóricos. Son aptos para diabéticos ya que no generan demanda de insulina. No favorecen la formación de caries dental, son acariógenos. Con los alimentos se emplean solos o en mezclas y en cantidades muy pequeñas para redondear el poder endulzante de otros edulcorantes o nutrientes de volúmen.