No solo podemos, sino que debemos. El motivo es que cuando se mezclan entre ellos se potencia su efecto (sinergia) con lo que ingerimos menos cantidada por toma o IDA (IDA = Ingesta Diaria Admisible). Ejemplo: Un alimento endulzado con un solo edulcorante requiere una dosis entre el 2% y el 3%. El mismo alimento endulzado con tres edulcorantes requiere tan solo entre el 0,5% y el 1%. Por lo tanto, reducimos entre tres y cuatro veces la ingesta total de edulcorante en este alimento. Por otra parte, al tomar 3 edulcorantes distintos disminuimos considerablemente los posibles efectos secundarios que cualquiera de los tres pudiera producir en alguna persona. Así que la principal recomendación sería la de no hacerse adicto a un único edulcorante, sino que lo mejor es variar lo máximo posible.